“Hemos sido el primer grupo de investigación en desarrollar celdas solares de perovskita con diferentes colores”

17 March 2015

Miguel Anaya (España, 2014) ha desarrollado, junto con un equipo de investigadores del CSIC-US y la colaboración de la Universidad de Oxford, un método que permite obtener celdas solares de alta eficiencia, bajo coste y colores diferentes. Una placa solar está formada por cientos de celdas solares, así que la posibilidad de personalizar el color de las placas solares favorecerá la integración de estos dispositivos de energía limpia en fachadas, ventanas o cubiertas, entre otros lugares.

En las últimas semanas, la revista especializada en nanotecnología Nano Letters ha dedicado un artículo científico a esta investigación. 

- ¿Por qué es importante esta línea de investigación? ¿Cuál ha sido la principal novedad?

Hemos desarrollado un método para personalizar el aspecto de una celda solar, concretamente el color. En este sentido, hemos sido el primer grupo de investigación en desarrollar celdas solares de colores vivos gracias a un material llamado perovskita, que hoy en día está acaparando la atención en la comunidad científica.

Pero nuestra investigación no se reduce únicamente al color; también ha tenido en cuenta parámetros como el coste y la eficiencia de la celda solar. La perovskita se obtiene con menos costes de producción que el silicio, el material que se utiliza normalmente en la construcción de celdas solares. Asimismo, hemos comprobado que la celda de perovskita registra altos niveles de eficiencia en comparación con otras celdas con gastos de producción parecidos.

Pero no todo son datos positivos. Como todo campo emergente en ciencia, los resultados se refieren a condiciones de laboratorio que a la hora de la verdad son muy diferentes a la vida real. Las celdas de perovskita tienen que superar todavía diversos problemas de estabilidad frente a la humedad y la degradación con el paso del tiempo. 

-Así, ¿en unos años veremos placas solares en cualquier sitio?

Seguramente. Gran parte de los costes derivados de la energía solar provienen del alquiler de terrenos, soportes y servicios. Una manera inteligente de recortar estos gastos fijos es integrar las celdas solares en nuestro entorno. Esto es, incorporarlas, por ejemplo, en las fachadas de los edificios, pero también en lugares menos previsibles como toldos o incluso vehículos. Obviamente, para que esto pueda suceder es esencial que el color de las celdas pueda ser personalizable y en este punto es donde entra nuestra investigación.

Como he dicho con anterioridad, nuestros resultados constituyen una prueba de concepto a nivel de laboratorio. Evaluar si serán importantes en la futura industrialización de esta tecnología es ciertamente difícil. Un buen síntoma es el gran interés que está despertando nuestro trabajo, con reseñas en las prestigiosas revistas Science y C&EN, así como el hecho de que se haya registrado una patente con la invención que se espera transferir a empresas especializadas en energía fotovoltaica emergente.

- En el plano personal: ¿qué se siente después de que Nano Letters, una de las revistas más importantes de nanotecnología, haya publicado un artículo sobre tu investigación?

Es un orgullo para mí que una revista de su prestigio haya decidido publicar un artículo sobre nuestro trabajo. Forma parte de un reconocimiento a muchas horas de trabajo y dedicación. Sin embargo, es importante matizar que esta investigación se basa en un esfuerzo colectivo y por ello quiero dar especialmente las gracias a las personas que han llevado conmigo este proyecto adelante: el Dr. Gabriel Lozano y mis directores de tesis, el Dr. Mauricio Calvo y el profesor de investigación Hernán Míguez. 

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