“La vocación de emprender debe impulsarse desde las escuelas”

25 marzo 2013

Una de las sensaciones del último Mobile World Congress, celebrado en Barcelona entre el 25 y el 28 de febrero, ha sido la aplicación para dispositivos móviles deej. Esta app permite a cualquier amateur montar una fiesta y aparecer ante sus invitados como un auténtico DJ profesional. Detrás de esta aplicación está la empresa InQBarna, fundada en 2009 por Javier Zamora (EE UU, 1992), conjuntamente con Antonio Ortega –profesor de la University of Southern California, en Los Ángeles– y cuatro jóvenes ingenieros.

Javier, ¿cómo ha ido la feria?

Ha sido increíble. Teníamos muy buenas expectativas, pero la realidad nos ha desbordado. Un éxito, sinceramente.

InQBarna es un ejemplo de empresa que se ha hecho un hueco aprovechando las posibilidades que ofrece el nuevo entorno tecnológico. Si el nivel de los ingenieros españoles es tan alto como se dice, ¿por qué no hay más empresas de este estilo en nuestro país?

Los ingenieros españoles están, efectivamente, muy cualificados. Por eso cuando vamos a las mejores universidades extranjeras no tenemos problemas para seguir los temarios de estudios y superar los cursos. Donde fallamos, sin embargo, es en nuestra cultura como emprendedores. En esto, a nuestro país todavía le queda un largo camino por recorrer.

¿Qué diferencia hay, en este sentido, con países como Estados Unidos?

En Estados Unidos hay verdaderos ecosistemas donde se integra la enseñanza de primer nivel, la investigación de frontera y la inquietud empresarial por poner al alcance de jóvenes emprendedores con ideas y con talento los recursos que les hagan falta para poner en pie sus proyectos. Esta “promiscuidad” entre estos tres agentes (universidad, empresa, inversores) provoca una ebullición de ideas innovadoras que se trasladan rápidamente a proyectos de negocio. Es algo increíble, tremendamente estimulante. El propio entorno te invita a emprender.

¿Qué se puede hacer en nuestro país para empezar a dar pasos en este sentido?

Lo que aquí nos falta es algo que no puede crearse de la noche a la mañana: nos falta tradición. Pero cuanto antes nos pongamos, antes la tendremos. En este sentido, es básico empezar a trabajar con nuestros jóvenes, en las universidades, pero también en las escuelas. La vocación de emprender debe impulsarse desde secundaria, desde bachillerato... No es una asignatura que pueda aprenderse, sino un carácter que debe formarse en este sentido. Por eso hay que empezar cuanto antes.

¿Qué pueden aportar aquellos que, como tú, se han formado en el extranjero, en entornos más amigables para los emprendedores?

Lo que podemos hacer es tratar de trasladar nuestra experiencia internacional al entorno doméstico. Aunque nos cueste, aunque el ecosistema aquí no sea tan amable, debemos tratar de funcionar según los patrones cuya eficacia está demostrada. Buscar y tender puentes entre la universidad y la empresa, entre la innovación y el espíritu emprendedor. En estos momentos el mercado es el mundo, así que una empresa, por pequeña que sea, puede y debe tener este horizonte en su perspectiva.

El periódico La Vanguardia publicó un reportaje de InQBarna a propósito del Mobile World Congress. Pues acceder a él desde este enlace:

Portada

Primera página

Síguenos twitter instagram facebook youtube