Poner fin a las desigualdades. Poner fin al sida.

01 diciembre 2021

Establecido en 1988 por la OMS, el Día Mundial del Sida fue el primer día dedicado a la salud en todo el mundo. Hoy, hablamos con los investigadores y becarios de la Fundación ”la Caixa” Elisa López, de ISGlobal, e Ifeanyi Jude Ezeonwumelu, de IrsiCaixa. Ambos centros, impulsados por la Fundación ”la Caixa”. 

Equidad y respuestas globales

Antes de iniciar sus estudios universitarios, Elisa tenía claro que quería dedicarse a la medicina desde una perspectiva social. Durante la carrera, se involucró en proyectos de cooperación e investigación en India, Camerún, Marruecos y Camboya. Estas experiencias y su paso por Harvard, donde realizó un máster en salud pública con una beca de la Fundación ”la Caixa”, dice, determinaron el rumbo de su trayectoria. 

Elisa López es pediatra e investigadora en el ISGlobal, donde investigan la coinfección tuberculosis/VIH en Mozambique.

Actualmente, Elisa es pediatra e investigadora en el ISGlobal, donde investigan la coinfección tuberculosis/VIH en Mozambique, y especialmente en la población más joven y vulnerable. Su grupo desarrolla nuevas herramientas para mejorar el diagnóstico y tratamiento del VIH en África subsahariana, como nuevos test para detectar fallos virológicos y para diagnosticar la tuberculosis en personas coinfectadas. Estas dos enfermedades, explica, no son solo difíciles de erradicar por las características de los patógenos, sino porque son “ejemplos paradigmáticos de enfermedades de la pobreza”. “El lugar de nacimiento, sin duda, determina el riesgo de adquirir VIH y desarrollar tuberculosis, así como su pronóstico”.

Hoy en día y tras 40 años de historia del VIH, todavía existen grandes desigualdades en el diagnóstico y el tratamiento de la enfermedad del sida en diferentes lugares del mundo. Elisa lo ejemplifica con el retraso de años entre el descubrimiento de la medicación antirretroviral combinada y su uso generalizado. En 1997, la FDA (Food and Drug Administration) aprobó el Combivir, la primera pastilla de antirretrovirales combinados. Una década después, en 2007, la cobertura de tratamiento en el África subsahariana era del 28 % en adultos y de menos del 15 % en niños. “Mientras los países ricos hacen uso de sistemas de salud que permiten una medicina personalizada, en la mayoría de los países africanos, por la falta de recursos económicos y la precariedad de los sistemas de salud, se trabaja desde abordajes de salud pública enfocados en la población y no el individuo”, añade la investigadora.

¿Ha intensificado la pandemia de la COVID-19 las desigualdades existentes? Podría haber ocurrido lo contrario si hubiéramos terminado de asumir que las epidemias no tienen fronteras, comenta Elisa. “La pandemia amenaza con echar por tierra décadas de progreso. Lo cierto es que lo sucedido en los últimos días con la aparición de la cepa ómicron y las medidas impuestas sobre países del África austral constituye un ejemplo más de la inmoralidad con la que los países ricos hemos actuado y seguimos actuando”, concluye.

Nuevas estrategias contra el VIH

A Ifeanyi esta situación le tocó especialmente de cerca. Su interés por la investigación en VIH se remonta a su infancia en Nigeria, su país natal. “En el África subsahariana la incidencia del VIH es la más alta de todo el mundo y, lamentablemente, la estigmatización contra las personas que viven con el VIH sigue siendo común”, explica. “De niño, no paraba de preguntarme por qué aún no existía una cura”.

Ifeanyi Jude Ezeonwumelu realiza su doctorado en su laboratorio del IrsiCaixa e IGTP con una beca de doctorado INPhINIT.

Aunque hoy en día los avances en investigación han permitido cronificar la enfermedad y los pacientes llevan una vida normal gracias a terapias antirretrovirales (TAR), estos tratamientos también presentan sus puntos débiles. “La activación inmunitaria crónica y la inflamación persistente en los pacientes con VIH que reciben TAR se asocia con hipercoagulación, fibrosis y daño tisular”, explica.

El hecho de que la infección aún sea incurable se debe principalmente a reservorios latentes del virus, que permanecen en las células y no son eliminados. “Comprender los mecanismos que gobiernan la persistencia del VIH es clave para desarrollar estrategias que ataquen y eliminen los reservorios virales y curar el VIH”, detalla. Recientemente, en su laboratorio del IrsiCaixa e IGTP, en Badalona, donde Ifeanyi realiza su doctorado con una beca de doctorado INPhINIT, han identificado un grupo de compuestos capaces de revertir la persistencia del VIH mediante la modulación del sistema inmunitario innato. “Esperamos que sea clave para reducir el tamaño del reservorio persistente”, comenta.

Elisa y Ifeanyi reconocen que los avances de los últimos años han sido muchos. De hecho, “el rápido desarrollo de las vacunas contra la COVID-19 se debe, en parte, a las lecciones aprendidas durante cuatro décadas de desarrollo de vacunas contra el VIH”, indica Ifeanyi. La cura contra el VIH está cada día más cerca, pero solo lo conseguiremos si actuamos con equidad y de forma coordinada. “Es imprescindible implementar medidas globales para asegurar que los avances científicos beneficien a aquellos que más lo necesitan”, apunta Elisa. 

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