Las becarias de ”la Caixa”, una red de empoderamiento para todas las mujeres

14 julio 2020

Se cumplen ya más de 30 años de los primeros becarios de la Fundación ”la Caixa”. En 1982, la primera cohorte —más de 30— logró un sueño: formarse en los Estados Unidos y dar un impulso a su carrera.

Hasta hoy, el programa de becas de la Fundación ”la Caixa” sigue ofreciendo oportunidades únicas y transformadoras a las personas con más talento, en todas las disciplinas. Ahora, no solo se forman en los Estados Unidos, sino que lo hacen en las mejores universidades de más de 20 países distintos. Además, contamos con programas específicos para la captación de talento en centros de investigación de excelencia en España y Portugal.

En estos 30 años, son ya más de 5.200 las personas que han disfrutado de una beca ”la Caixa”. Entre ellas, 2.530 mujeres. En un contexto general donde aún se observa la brecha de género, el porcentaje que representan las becarias ”la Caixa”, un 48'5 % del total, supone un gran paso hacia la paridad, ofreciendo las mismas oportunidades a hombres y mujeres.

Pero superar esta brecha no es fácil y requiere acciones concretas, individuales y colectivas. Sabemos, sin embargo, que muchas niñas y mujeres, también niños y hombres, necesitan referentes femeninos para construir juntos ecosistemas sociales y profesionales más diversos, en los que el potencial de cada persona pueda desarrollarse independientemente de su género. Para nosotros, todas y cada una de nuestras becarias son de hecho un referente en el que niñas y jóvenes pueden reflejarse, así como el ejemplo para todos de que el talento no entiende de género. 

En este artículo hablamos con tres becarias de éxito, con orígenes y trayectorias muy diferentes y que, en su conjunto, representan la diversidad de mujeres, talentos e intereses de nuestra comunidad. 

Salomé de Cambra forma parte de la red de becarios desde hace 30 años. Tras estudiar medicina y realizar el MIR de Medicina Preventiva, una beca de la Fundación ”la Caixa” le permitió cursar un máster en administración de empresas (MBA) en Columbia University. I així va canviar el rumb de la seva vida: “Va ser l’oportunitat de desenvolupar una carrera totalment atípica en aquell moment, Després de l’MBA, he continuat vinculada al sector de la salut, però ja no com a metge, sinó com una persona capaç d’entendre l’entorn de la salut des d’una perspectiva més empresarial”, ens explica.

Y así cambió el rumbo de su vida: “Fue la oportunidad de desarrollar una carrera totalmente atípica en ese momento. Tras el MBA, he seguido vinculada al sector de la salud, pero ya no como médico, sino como una persona capaz de entender el entorno de la salud desde una perspectiva más empresarial”, nos cuenta.

Más allá de la formación en gestión y financiación, Salomé valora sobre todo la posibilidad de vivir esa experiencia en EE. UU., que ella describe como “un lugar donde la actitud es muy positiva y se apuesta por las ideas con el convencimiento de que van a funcionar”. Y donde dice haberse sentido muy cómoda debido a su manera de ser “muy proactiva”.
 
Seguramente esa actitud fue la que en el 2017, tras un nuevo punto de inflexión en su carrera, la llevase a fundar junto con otras 34 mujeres la asociación de pequeñas inversoras WA4STEAM con una doble finalidad: “buscábamos aprender a ser business angels invirtiendo y, además, dar apoyo a proyectos liderados por mujeres dentro de las disciplinas STEAM”. De esta forma, Salomé dedica sus esfuerzos de mentoría, networking, asesoramiento y apoyo a que mujeres emprendedoras de sectores científicos y tecnológicos tengan éxito en el desarrollo de sus proyectos y que estos lleguen a materializarse en el mercado y generen riqueza en nuestro entorno y la sociedad en general.


Salomé de Cambra

Beladenta Amalia estudió también medicina en Universitas Indonesia,

cerca de la ciudad donde nació, Tangerang. Durante su estancia en una clínica privada de una zona rural de Indonesia, descubrió una causa recurrente en las enfermedades que sufrían sus pacientes: el tabaquismo. “Así fue cómo me atrajo el campo de la salud pública, especialmente en el control del tabaco”, explica.

Tras cursar un máster en salud pública, y a pesar de las dudas infundidas por sus colegas de profesión, Beladenta quiso realizar un doctorado con el fin de poder influir en las decisiones políticas basándose en evidencias científicas. “Mi entorno se preguntaba por qué me molestaba en obtener otro título académico en el extranjero, si ser médico ya era más que suficiente para una mujer en un país donde se espera que cuidemos de la familia en lugar de trabajar fuera de casa”.

En 2017, el programa de becas de doctorado INPhINIT ”la Caixa” le brindó la oportunidad que estaba buscando y actualmente realiza su doctorado en la Universitat de Barcelona como investigadora predoctoral en la Unidad de Control del Tabaco ICO-IDIBELL,  donde participa en el proyecto europeo TackSHS, que aborda el impacto de la exposición al humo de tabaco ajeno y los aerosoles producidos por los cigarrillos electrónicos. “Mis horizontes se amplían a medida que identificamos nuevos tóxicos y su impacto en la población europea”, confiesa. “Una experiencia muy gratificante que me permite conocer a muchos expertos en este campo y que sin el apoyo de la Fundación ”la Caixa” no habría sido posible”, añade.


Beladenta Amalia

En 1994, Núria Oliver cumplió uno de sus grandes sueños: estudiar un doctorado en inteligencia artificial en el MIT, gracias a una beca de ”la Caixa”. Tras trabajar para Microsoft y Telefónica, en el 2016 fue nombrada primera Chief Data Scientist en DataPop Alliance, una organización internacional sin ánimo de lucro creada por la Iniciativa Humanitaria de Harvard, el MIT Media Lab y el Overseas Development Institute, dedicada a aprovechar el big data para mejorar el mundo. Actualmente también es Chief Scientific Advisor en el Vodafone Institute y cofundadora de ELLIS for Europe.

Núria ha sido capaz de desarrollar una exitosa carrera en un sector dominado por hombres en el que ella misma dice haberse sentido parte de una minoría.

Bajo su punto de vista, este problema radica en la existencia de “una gran estereotipación de género con respecto a quienes estudian carreras tecnológicas que las hacen poco atractivas para las jóvenes”, a lo que se le suma una falta de referentes y la percepción de que las ingenierías son carreras muy difíciles, lo cual “contribuye a que muchas adolescentes se autocensuren y consideren que no son lo suficientemente buenas”, explica. 
 
En este sentido, Núria cree que “las becas de la Fundación ”la Caixa” juegan un papel importante, ya que permiten a mujeres con talento realizar proyectos ambiciosos que no serían posibles de otro modo”. Además del apoyo económico, estas suponen un valor añadido incluso más preciado: la oportunidad de pertenecer a una gran comunidad. “Somos ya más de 5.000 becarios de ”la Caixa” y el valor de pertenecer a una red social tan internacional, con personas tan capaces y con tanta formación es incalculable”, concluye.


Núria Oliver
 
 
Les becàries de ”la Caixa”, en xifres
 
Salomé, Beladenta y Núria han dado su voz en este artículo, pero son muchas más las que podrían haberlo hecho. A través de este blog, y de los canales de becarios en Twitter Facebook, seguiremos hablando de todas ellas.

 

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